RIKU
Miró la puerta y leyó, “ACR- Agentes Clave Roja”, estaba emocionado y nervioso.
- Caballeros, les presento a Riku Basten – todos lo miraron perplejos, el que hablaba era Matías Orok, jefe de la ACR. – Lo encontré al fin, aunque debería decir que el se dejó encontrar-
Riku tenía 20 años tenía el don de ver el futuro, sabía que el destino no existía y que podía moldearlo a su antojo. Generalmente veía el futuro a una distancia de días y hasta semanas, pero raras veces se le revelaba lo que sucedería en varios meses o años de distancia. En solo tres ocasiones le había sucedido, empezaba a ver sucesos de su vida futura, se dejaba llevar y seguía avanzando en el tiempo, era una experiencia totalmente diferente a sus visiones normales, pero siempre tenían el mismo fin se veía tirado en el suelo mientras la vida abandonaba su cuerpo. No era una buena experiencia, y aunque en esos momentos trató de tomar un sin fin de decisiones para cambiar ese futuro, seguía viendo su muerte mientras aterrado luchaba por detenerla.
Supo que lo buscarían, había cometido ya muchos errores. Cuando descubrió su don a la edad de 13 años alardeó demasiado y algunos periódicos y revistas locales hicieron publicidad sobre “El niño que podía ver el futuro” y lo llevaron a un programa de televisión, antes de ir Riku pudo ver en el futuro como era secuestrado por agentes del gobierno, le realizarían pruebas y lo tendrían cautivo. No le gustó lo que vio y prefirió no hablar ni demostrar nada en el programa, quedó como un charlatán, pero una nueva mirada al futuro solo le revelo las risas de sus compañeros del colegio.
- Como todo saben, - Matías prosiguió – Riku es el nuevo ARC, y aunque aún nadie conoce su verdadero potencial ni sus dones, creemos que ve el futuro con mucha claridad y facilidad. Dejemos mejor que el hable. – todos escuchaban con atención, habían otras seis personas aparte de Riku y Matías.
Ni siquiera el propio Riku sabía con exactitud su verdadero potencial, su mente era como un escáner del futuro, lo miraba con gran velocidad y podía ver los cambios que este tenía de acuerdo con las acciones que realizaba. Tomaba una decisión y el futuro cambiaba, tomaba otra y veía lo que podía suceder, podía tener siempre la respuesta a el “que pasaría si...”, solo tenía que tomar la decisión de hacer algo para ver en el futuro las consecuencias.
Sus limitaciones radicaban el la capacidad de procesamiento de su mente, porque aunque podía ver el futuro y sus cambios a la misma velocidad con la que tomaba una decisión u otra, su cerebro no era capaz de procesar toda la información que recibía del futuro. Todos creían que era un simple vidente que podía ver el futuro, pero nadie sabía que su verdadero poder era la velocidad con la que lo hacía.
Otro de sus grandes limitantes era su voluntad, en una ocasión se preguntó ke pasaría si sus padres murieran, trató de tomar la decisión de asesinarlos para mirar en el futuro que pasaba, pero solo veía como se arrepentía y no era capaz de cometer el crimen. Trataba de decirse a sí mismo, “No los voy a asesinar, es solo para ver el futuro”, pero por más que lo intentaba no podía hacerlo, en el futuro se arrepentía. Luego intento con la vecina, con el cartero, y no lo consiguió, el problema era que no era un hombre malo, no podía tomar la decisión de matar a alguien aunque solo fuera para ver el futuro, no tenía en valor de hacerlo.
- En efecto puedo ver el futuro, y estoy aquí por que lamentablemente me han descubierto, y aunque podría huir y esconderme de ustedes se que harían mi vida imposible. – habló tranquilamente y eso fue lo único que dijo.
Después de que casi revelará sus poderes en televisión el gobierno asigno a la “agencias para búsqueda de actividades paranormales - ABAP” para que investigaran y evaluaran el caso de el niño Riku, lo hacían con todas las personas que eran sospechosas de tener una habilidad o don especial. Se limitaron a observar en un principio, pero poco a poco fueron descubriendo lo increíble que podía ser el niño. Le gustaba el fútbol y jugaba en la posición de portero, en los cinco años que estuvo en el colegio tan solo recibió 5 goles, era increíble como se dirigía a la bola, como si supiera que trayecto tomaría. En los 7 años que fue vigilado, nunca tubo un accidente, y aunque algunas veces los agentes trataron de ocasionárselo siempre lo evadía de alguna manera.
Los agentes se empezaron a interesar cuando Riku de 17 salió de su colegio en la mañana fingiendo una gripa y en la tarde un temblor azotó el establecimiento, y aunque no ocurrió ninguna tragedia muchos de los niños terminaron col heridas leves. ¿Coincidencia?, se preguntaron los agentes. A la mañana siguiente uno de los agentes se disfrazó de indigente y se escondió en la ruta que Riku tomaba para ir al colegio, el experimento era sencillo y consistía en que el agente robaría a Riku su bicicleta. Como algunos esperaban Riku misteriosamente tomo otra ruta ese día. Muchos más percances para Riku fueron programados y todos fueron misteriosamente evadidos por el joven, los informes de lo sucedido llegaban al señor Orok que finalmente decidió reclutar a Riku.
Riku supo que lo reclutarían y evadió a los agentes durante semanas, cuando se dio cuenta que no descansarían hasta encontrarlo y que su vida tal como la llevaba no sería la misma decidió dejarse reclutar, era mejor eso a ser perseguido y tener que deambular por ahí sin un centavo. Además no planeaba vivir mucho tiempo, así que un poco de emoción no caería mal.
Los ACR eran el grupo de agentes especiales más importante del gobierno, todos sus seis integrantes eran excepcionales, poseían los coeficientes más altos y habilidades inigualables, habían sido seleccionados de entre miles de aspirantes, y aunque no tenían ninguna habilidad sobrenatural como Riku, eran pocas las misiones que habían fallado.
Riku recibió entrenamiento básico, su progreso sorprendió a toda la agencia, aprendió a manejar armas y a desarrollar estrategias de combate, seguridad, infiltración, técnicas de asalto, etc. En ocho meses logro lo que a la mayoría le tomaba más de tres años. Matías lo observaba de cerca.
- Su progreso es impresionante señor Matías, nunca vimos a nadie como él. Su condición física y mental están muy por debajo del promedio de un ACR estándar, y aún así aprendió cuatro veces más rápido que todos – comentó uno de los instructores a Matías Orok mientras veían entrenar a Riku.
- Es la ventaja de no cometer errores, todo el proceso de ensayo y error de Riku está en su mente, por eso cuando se decide a hacer algo es indudablemente la mejor opción, puede aprender de los errores que aún no ha cometido, es muy extraño, aún no comprendo como funciona su habilidad, lo único que se es que su capacidad está más allá de nuestra imaginación. – contesto Matías con la mano en la barbilla y los ojos puestos fijamente en Riku.
Aunque muchos no estuvieron de acuerdo con la idea en un principio Matías decidió que Riku sería el jefe de operaciones de los ACR, tendría el poder de mando y decisión dentro de las misiones. Los agentes más antiguos protestaron, pero después de las primeras misiones nadie volvió a dudar de Riku, su precisión era algo aterrador, sabía en donde estaban los enemigos, por donde atacarían, si ya los habían descubierto, si les habían tendido alguna trampa. Todo lo simulaba en su cerebro para poder tomar la mejor opción, durante cinco años ninguna operación fue fallida y ninguna baja se dio dentro de los ACR, cada ves se volvían más indispensables para el gobierno y Riku el arma más preciada.
Evadió varios intentos de homicidio con todo éxito, se vio envenenado, estrangulado, baleado, pero siempre un paso adelante resultaba ileso. Revisaba el futuro constantemente, poco a poco se volvió como respirar, todo el tiempo pensando y decidiendo, no podía estar despierto más de diez horas, su salud mental podría correr peligro. Tenía a un sequito de psiquiatras a su alrededor que velaban por tener su precioso cerebro intacto, también intentaban obtener información del potencial de Riku, a el no le agradaban esas secciones y los convenció de terminarlas alegando que había visto en el futuro que eran totalmente infructuosas, obviamente era una mentira, ni siquiera se molesto en mirar.
