Estaba decidido, llamaría a ...
Un centavo de dólar por transacción, no parecía mucho, pero su fabuloso gusano podía afectar a un millón de transacciones diarias. ¿Dónde iba a meter US 100.000 diarios?
Monto una empresa virtual en las islas caimán, un año después otra en las islas canarias, después otra en las Bahamas. Al final no sabía que hacer con tanto dinero, ¿Dónde se iba a gastar cien millones de dólares? Tenía un Renault Clio, un apartamento para él solo donde perfectamente podía caber una familia, estaba afiliado aun spa, comía bien, se había cansado ya de viajar. ¿Para que seguía robando?, sin embargo no podía dejar de hacerlo, si removía el gusano correría el riesgo de ser descubierto. Todo el mundo tenía un propósito, ¿para que se levantaba el todas las mañanas?
Nunca imagino que la solución a su vacía vida llegaría en un volante bajo su puerta. ¡Estaba decidido! llamaría a Aníbal Porte.
Llegaba a su casa todas las noches después de trabajar, saludaba a sus tres hijos, y preparaba la cena. Algunas veces tenía que ayudar al más pequeño con alguna tarea del colegio, o salir a comprar los diversos materiales que sus hijos necesitaban para sus labores cotidianas. Cuanto extrañaba a su esposa, ¿Por qué los había dejado?, que le había hecho el. ¿Dónde estaba? Las preguntas que atormentaban su mente y cuando le daban respiro provenían de sus hijos que sufrían igual o más que el. ¿Qué clase de padre debo ser?
Conoció a Aníbal Porte en el Supermercado, hablaron algunos minutos mientras hacían la fila para pagar, después cada uno tomo su camino. Ahora la tarjeta de presentación que le había dado se convertía en oro, era hora de llamarlo.
Siete años de carrera y solo había ganado 3 títulos, valiente hazaña, cuando había tenistas más jóvenes que él que con tan solo veinte años ya ostentaban más de diez títulos. Esos jóvenes ambiciosos, solo les importaba ganar y lo más cruel era que lo conseguían, mientras el se conformaba con pasar a segunda o tercera ronda. Se había mantenido entre los primeros cincuenta del mundo por cuatro años consecutivos. ¿Qué clase de hazaña era esa? Los periodistas apenas lo reconocían, y eso por los años que llevaba jugando, no por sus logros profesionales.
El mail que recibió lo dejo pensativo durante dos semanas, después de eso su cabeza estaba despejada, iba a llamarlo. ¿Cómo luciría este Aníbal Porte?

mona dijo
.. ausencia de espn... ;)
2 Septiembre 2005 | 04:59 AM